Vamos
a trasladarnos en el tiempo, en concreto al mes de Junio de 1998.
1998,
fue el año de mi primera visita física a Rio de Janeiro.
Después
de unos días de grandes emociones en la Cidade Maravilhosa, me encontraba en la
zona Internacional del Aeropuerto de Galeão (RJ), a pocas horas de coger el
vuelo de Iberia, que me llevaría sin escalas de vuelta a Madrid.
Durante
aquel tiempo de espera, empecé a recorrer mentalmente todo lo vivido,
pensando y reviviendo situaciones, relacionando cronológicamente mis visitas a lugares,
actividades, espectáculos, personas conocidas, compras, etc.
Fui apuntando detalladamente en una libreta (costumbre que conservo hasta el día de hoy), todo lo importante y también todo lo pendiente, para poder realizarlo en un futuro.
Fui apuntando detalladamente en una libreta (costumbre que conservo hasta el día de hoy), todo lo importante y también todo lo pendiente, para poder realizarlo en un futuro.
Como
ya sabía, prácticamente cada palabra anotada estaba en relación directa o
indirecta con la Bossa Nova y/o la Música do Brasil.
Por
encima de la media, había un claro protagonista, un hilo conductor invisible
que me había guiado durante 20 días por la ciudad.
Se trataba del músico y compositor Antônio Carlos Jobim.
Se trataba del músico y compositor Antônio Carlos Jobim.
Desde
siempre, estuve interesado en conocer los lugares históricos relacionados con
la Bossa Nova en general y con el músico carioca en particular.
Visite
varios de ellos, como el Bar Garôta de Ipanema, el Espaço de Tom en el Jardim
Botânico, Arpoador, O Clube do Tom en Leblón, Bar Cobal en Botafogo, la Rua
Nascimento Silva, 107, etc.
Tom Jobim murió en Diciembre de 1994 y curiosamente, después de 4 años y a pesar de
la gran relevancia del artista, todavía no tenía una calle, monumento, plaza, parque,
Centro musical y/o Cultural con su nombre.
Triste
homenaje al hombre que hasta el día de hoy, mejor ha contado y cantado las
bellezas naturales de la ciudad y/o la filosofía de vida del carioca en su
conjunto…!
De
repente, pensé: Qué fantástico sería el poder cambiar el nombre del actual
Aeropuerto Internacional Galeão x Antônio Carlos Jobim…!
Fui
directo al Dpto. de Atención al Cliente, y les pedí los datos precisos para
dirigir una carta con mi propuesta al organismo competente del Aeropuerto.
Infraero
Setor Imprensa me dijeron.
Una
vez en Madrid, continuaba obsesionado con la idea.
Siendo
consciente de la enorme burocracia brasileña y de la tremenda dificultad en que
prosperara mi iniciativa, casi desistí del intento.
Me
animó la idea de que (aunque ni siquiera leyeran la carta), este sería mi
particular homenaje a uno de los músicos que con sus canciones, cambiaron mi vida.
Intenté
sintetizar la propuesta con conceptos claros y directos.
Después
de varios borradores, conseguí redactar la carta definitiva y con fecha
12.07.1998, fui a una Oficina de Correos para certificar oficialmente el
contenido, además del envío postal. Misión cumplida…!
Un
par de meses después, todavía recuerdo mi extrañeza cuando abrí el buzón de
casa.
Allí estaba milagrosamente el retorno esperado. La carta de respuesta de Infraero AIRJ.
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| Carta certificada enviada a Infraero AIRJ - 12.07.1998 (click para ampliar) |
Allí estaba milagrosamente el retorno esperado. La carta de respuesta de Infraero AIRJ.
La
leí detenidamente varias veces.
En
ella, educadamente me agradecían la idea y me comunicaban formal y administrativamente que
preferían mantener el nombre actual del Aeropuerto Internacional Galeão, dando a
entender lo difícil que era cambiar temas institucionales de un día para el
otro.
La
carta estaba firmada por el Sr. Gilson Campos / Jefe de la División de
Comunicación Social de Infraero – Rio.
Todo
dentro de la más absoluta normalidad.
Estaba
contento con el resultado.
Habían
leído mi carta…!
Guardé
las dos cartas en una carpeta como recuerdo, con cierta sonrisa interior pensando: “Qué gran ocurrencia
has tenido”...rsrsrs…!
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| Carta de Infraero AIRJ recibida en Agosto 1998 (click para ampliar) |
Pasaron
varios meses, y fue en el inicio de 1999, cuando recibí la llamada de mi amigo
Juan Carlos Benítez, que en la época trabajaba en la Compañía Iberia como mecánico
de vuelo en líneas internacionales.
- Hola Carlos, estarás contento, me dijo...!
- Porqué...? Le pregunté...
- Ayer nos dieron el plan de vuelo del mes con todas las novedades, y entre ellas está el cambio de nombre del Aeropuerto de Rio de Janeiro, que ahora se llama Antônio Carlos Jobim.
- ...? / No lo sabía Juan Carlos, que sorpresa...! No podía tratarse de una broma, porque mi amigo, aunque sabía mi pasión por la Música do Brasil, desconocía por completo el tema de las cartas.
Pues sí que estoy contento...! Gracias por la buena noticia / Un abrazo...!
Colgué
el teléfono, y me quedé bastante confundido por un momento, pensando en aquella noticia que me acababa de comunicar mi amigo.
Inesperado,
extraño, ilógico y palabras de ese tipo son las que venían a mi cabeza…!
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| Monumento Homenaje a Antônio Carlos Jobim, situado en la planta superior del Aeropuerto Internacional de Rio de Janeiro |
Con
las pruebas físicas en la mano de mi iniciativa presentada oficialmente en
aquel año 1998, sólo puedo argumentar:
Increíble
las coincidencias entre las frases de mi carta y las frases de las placas en el
actual Monumento a Tom Jobim en el Aeropuerto. Prácticamente son idénticas.
Increíble
que en menos de 6 meses, se resolviera todo.
Comentar
también que nunca recibí ninguna carta o comunicación de Infraero AIRJ comentándome
la gestión y concesión.
Hasta
el día de hoy, después de 14 años de aquello, me sigo haciendo la misma pregunta:
Premonición, coincidencia o plagio…?
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| Placa original del Monumento a Tom Jobim / AIRJ |
Salve Antônio Carlos Jobim, Maestro Soberano...!
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